Hoy vengo aquí sin vestidos ni máscaras a contaros algo.
Y eso fuí haciendo. Y nadie me leía y no necesitaba que así fuera. Escribía "para el cajón", mejor o peor... hasta que algunos dísteis conmigo.
Entonces me sentí muy agradecida y motivada, pero para entonces ya no era periodista y la anarquía se había filtrado por mi sistema sanguíneo y vosotros me ayudasteís a encauzarme de nuevo. Desde entonces he recibido mucha luz en este absurdo y discretito rincón. Pero también muchas sombras. He disfrutado, me he emocionado y también he sufrido. Pero que viva la blogosfera!
Pero, y aquí es donde quiero llegar, ahora que de "la periodista" no queda más que un título pendiente de colgar y que tampoco reconozco a Duckland es hora de volver a reestructurar mi pequeña página del mundo.
No es un adiós. Solo un "cerrado por reformas". Solo quiero saber quién, exactamente, es quien escribirá a partir de ahora: "Lamentamos el retraso. Trabajamos para usted."
Y ya que estoy sincerandome, quiero agradecer su luz a todos y cada uno de mis compañeros de Inercia, a Ego, a mi pequeña Klau, al Sr. Cojones, a Verbo y el Señor Toro, a los que van y vienen y pasean por aqui, escriban o no, me conozcan o no... A mi dulce Veronika, claro.
Todo el mundo ha sido y será bienvenido en mi casa.
Yo ahora me dedicaré a escribir con mi mejor pluma, la que más me inspira, para ver quién soy después de todo y quién me acompañará en mi nueva vida. Siempre me gustó escribir, y de todo lo que realmente me gusta, es lo más sencillo.
Ya nos veremos. Y cuando lo hagamos, será para estar orgullosos.
Etiquetas: Querido Diario
Ey! espero que las reformas de las que hablas te deje un blog bastante apañadito, aunque bueno ya estaba bien! y las que hagas en tu vida sean mejores si cabe. Aun recuerdo la primera vez que entré en este blog y leí "un cronopio estraviado", era sabado y navidad.
Bueno Isa, gracias por entretenernos un ratillo todos los dias, que estas reformas se hagan en tiempo record, y que pronto estés de vuelta. Tiene mucho talento.
Hasta pronto.
Un beso.