Respingona
y retorcida.
Despiezada
y descosida.
Maldito, qué hiciste?
Dónde te llevas mi hiel?
Qué hay de mi dureza?
Un arrullo,
un logaritmo,
un escalpelo de punta redonda.
Y te lias a coser como un (des)cosido.
Y cortas, pegas, control+zetas y arremetes.
Y con las cuerdas de tu warwick
me ahorcas. No soy quien era.
¿Quién soy?
Moldeas a punta de dientes,
Desechas a golpe de espada,
Recoges a fuerza de alma.
¿Quién soy?
Ya no más respingona
ni retorcida
Ya no más despiezada
ni descosida.
Pero si, me reconozco,
me reflejo perpleja.
Soy.
Lo que venga después
será cosa tuya.
Etiquetas: Poesía
Te ha vuelo blandita el amor?
Que linda te ves suspirando, jajajjajaja
Que te dure.
Besos.